Buenos días Quien no vive la tormenta no puede afianzar sus raíces, sin embargo, vivir en la tormenta muchas veces nos hace entender la diferencia entre creen en y creerle a, que no es lo mismo. No es lo mismo creen en Dios que creerle a Dios, el primero nos mantiene, sin embargo el segundo arraiga y hace construir raíces mucho más profundas no solo para enfrentar las tormentas, también para vivir la vida.